jueves 19 de noviembre de 2009

La carta que al profesor le gustaría escribir....

Por su interés, reproduzco aquí una carta apócrifa de lo que un maestro le diría a más de un padre o tutor, y que me llegó hoy por e-mail: no tiene desperdicio...
Estimado Señor XXX:
Por lo que me dice en su carta de ayer, da la impresión de que su hijo es gilipollas y usted mucho más, si cabe; pero visto lo visto creo que estamos ante un clarísimo caso de niñato malcriado que ha encontrado la manera de chantajear emocionalmente a sus papás y manejarlos a su antojo, y ustedes son tan idiotas que no solo le creen todas las tonterías a su hijo sino que además son capaces de minar la autoridad del profesor con tal de no ponerle límites su hijo.
Deberían reconocer que dimitieron hace tiempo y que no estan dispuestos a asumir ningún sacrificio por la educación de su criatura. Con eso estan consiguiendo crear una persona insegura, intolerante al fracaso, tiránica, y caprichosa.
Pero, en fin, allá ustedes, sigan consintiéndole absolutamente todo a su hijo, ninguneando a los profesores en su presencia y minando su autoridad. Eso traerá consecuencias. Asumo que seré señalado como el responsable de todo cuanto le pase al cretino de su hijo en el futuro (suspensos en el carné de conducir y desengaños amorosos incluidos), pero el problema seguirá siendo de usted.
Haga algo ahora o déjeme en paz, que no tengo tiempo que perder en tonterías. Y tenga por segura una cosa: yo a su hijo le dejaré de ver (Dios mediante) dentro de cuatro o cinco años como máximo, pero usted lo va a tener en casa apalancado frente a la tele el resto de su vida. ¿A que acojona la perspectiva?
Sin embargo, lo que más me preocupa es que usted piense que yo soy igual de manejable y que su hijo piense que es capaz de manipularme tanto como a usted. La respuesta es no. A diferencia de usted, yo no soy tonto de baba ni tengo el encefalograma plano como una pista de aterrizaje. Tengo el culo pelado de ver crios destrozar a sus familias solo por el placer de ver como se rompen, las huelo a distancia, y en este caso lamento comunicarles que su hijo apesta (los sobacos también, si, pero ahora no me refería a eso).
Así que déjenme en paz usted, su mujer, su hijo, el profesor particular de su hijo y la colección de tonterías con las que me viene asaltando desde hace seis meses.
En otras palabras: VAYANSE TODOS A LA MIERDA.
Atentamente...

sábado 17 de octubre de 2009

Goodbye, Bonilla Boy

Querido Andrés:

Qué quieres que te diga: una vez más nos has sorprendido a todos. Una vez más nos has dejado a todos con la boca abierta con una de tus habituales salidas, y esta vez a la División Superior. Nos has dejado a todos estupefactos, como cuando nos decías que esto era "fútbol con fatatas" o martirizabas con tanto afecto a nuestro Julito Sardina con tu grito de guerra favorito: "SALINAS!!!"

Sabemos lo mucho que, por razones personales y sentimentales, querías a esta ciudad donde hasta no hace mucho "nunca pasaba nada", lo mucho que te ponía empaparte de mar y viento por el Paseo Marítimo con Riazor al fondo, deseando que empezara ya el espectáculo para ver a la blanquiazul dejarse la vida detrás de la bendita (o maldita según se mire) pelota.

Hoy, insisto, nos has dejado a todos otra vez boquiabiertos. "La vida puede ser maravillosa"... Hoy no, hoy y a partir de ahora lo será un poco menos. Pero nos queda tu recuerdo y el consuelo de que los Acuña, Chacho, Pedrito, Bienzobas, Rafael Franco, José Luis y tantos otros van a tener a un Comentarista de Lujo, con Lolo Gantes a pie de campo, para retransmitir los partidos la Liga Eterna del Depor del Más Allá.

Gracias por todo, Andrés, y que te vaya bonito en esta nueva aventura. Goodbye, Bonilla Boy...

jueves 15 de octubre de 2009

Maradona ha muerto: VIVA EL [BUEN] FÚTBOL!

Buenos Días:

Una vez más (y van...) asistimos atónitos al lamentable espectáculo de Diego Armando Maradona al finalizar el partido de clasificación para el Mundial 2010 disputado ayer anoche en Montevideo, y que dió a la albiceleste el pase al Mundial tras la agónica victoria ante Uruguay.

Me niego a reproducir las palabras que empleó por mero pudor, así que os pongo el enlace, y vosotros mismos:

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2009/10/15/futbol/1255566051.html

s de una vez, cuando en alguna tertulia o corrillo alguien me ha preguntado por quiénes son para mí los tres mejores jugadores de la Historia, siempre digo y por este orden Pelé, [Don Alfredo] Di Stéfano y Johann Cruyff. Y siempre hay alguien que me pregunta ¿y Maradona?; y siempre contesto: "Maradona... qué pena".

En otra ocasión ya hablé del tema (ver el post "ídolos caídos, juguetes rotos"), y me ratifico en lo dicho, y añado algo que siempre ha sido obvio: un buen jugador de fútbol no implica ser un buen entrenador ni tampoco ser una buena persona.

El caso de Maradona es el de aquél que ha sido devorado y excretado por su propio mito hasta el hecho de convertirlo en una Ruina humana y moral. Y lo peor del caso es que existe una parte de la afición, sobre todo de la Argentina, que, deslumbrada por el mito, perdona y/o mira para otro lado las veleidades, cuescos y/o exhabruptos del Ídolo, al igual que en tiempos sucedía con el displásico eunucoide que rigió los destinos de Argentina durante décadas, cuando las masas gritaban "putero o ladrón, queremos a Perón". Para los que gustamos no sólo del llamado deporte rey, y también de conocer la Historia propia y ajena, resulta muy curioso ver los paralelismos sobre este último punto con nuestra propia Historia: acordémonos del "vivan las caenas" de Fernando VII ¿simple coincidencia o es que nos abriga un pasado común y lo llevamos en los genes? ¿Tan perdida o hundida está una sociedad como la argentina para seguir obviando los despropósitos no sólo de su ídolo futbolístico, sino también de sus dirigentes políticos? Basta mirar la historia del siglo XX para ver que sobran por desgracia muchos dedos de nuestras manos para contar dirigentes decentes y honestos en la historia de un país con el que tanto nos unen (especialmente a los gallegos) razones sentimentales y/o migratorias.

En fin, penoso y lamentable suma y sigue de una víctima (o quizás culpable) de su actual condición, y del que podemos decir que no física, pero sí moralmente, hace mucho que murió. Maradona ha muerto: viva el [buen] fútbol.





viernes 9 de octubre de 2009

What's Next?

Creo recordar que fue D. Severo Ochoa, unos de nuestros Premios Nobel, el que dijo que “la prueba más viva de que el ser humano existe es su capacidad de asombro. El día que deje de asombrarse, desaparecerá”. Y la verdad es que uno no deja de sorprenderse un día sí y otro también: Obama, Premio Nobel de la Paz...
Lo primero y fundamental, recuperarse del asombro, y preguntarse ¿por qué? ¿qué ha hecho por merecer el galardón?
Los Nobel dicen que se lo dan por “los extraordinarios esfuerzos" del presidente de EEUU para “fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos"... pregunto: ¿se terminaron las guerras de Oriente Medio, Irak y Afganistán? ¿Hemos superado la crisis mundial? ¿es hoy el mundo más justo que ayer?
¿Debo cambiar de periódico y emisora porque me están engañando como a un pardillo y no me estoy enterando de nada? ¿o este último cuento se lo deberían aplicar los miembros del jurado?
Bromas aparte, lo peligroso y preocupante de este galardón es que por muy centrado que estés mental y físicamente, un premio de esta categoría envanece al más pintado, pues como dice el proverbio castellano, “el halago debilita”. Y lo que es peor, puede dar al interesado una visión sesgada de que no todo está tan mal, y caer en el conformismo y/o en la autocomplacencia con la que está cayendo ahí fuera.
Y si no fuera así, y realmente llagara a conseguir algo en un mandato en el que por ahora está pinchando en hueso una y otra vez ¿qué premio le damos entonces? ¿empleado del mes? ¿gallego del año por El Correo Gallego?
Deslumbramiento: eso es lo que creo que los miembros del jurado del Nobel han sufrido. Deslumbramiento ante la novedad de un presidente afroamericano, ante su verbo fácil pero hueco, ante LA NOVEDAD después de los años de ladrillo (ya ni de plomo) del anterior inquilino de la Casa Blanca. Y también ante la realidad que nos rodea, como decía Oriana Fallaci en su libro “el orgullo y la rabia”, la necesidad de creer en algo o en alguien, de agarrarnos a un clavo ardiendo. Y ese clavo hoy se llama Barack [Hussein] Obama. Ni más ni menos.

jueves 8 de octubre de 2009

Padre de Familia versión Disney

Muy buenas:

Un año más, con su humor descaharrante y a la vez corrosivo hasta llegar al hueso, Padre de Familia comienza su octava temporada en USA con un episodio protagonizado por la que quizás sea la pareja más efectiva del programa: Brian y Stewie.
Stewie inventa una protocalculadora que permite atravesar el espacio-tiempo y hace válida la teoría del multiverso, por la cual existen infinitos universos paralelos a éste, donde la realidad puede ser muy diferente a la que sufrimos y/o padecemos en éste por el que nos ha tocado pasar, eso sí, siempre con el típico humor irreverente que tanta audiencia y éxitos le ha dado a esta serie.
Pero de todos los multiversos, me quedo con aquél en el que Brian y Stewie aterrizan en un universo dibujado por Disney, donde todo parece idílico y cálido.
Pero si observáis, veréis una crítica casi brutal hacia la tan cacareada visión maniqueísta del bien y del mal a la que Disney se ha visto sometida desde un principio (Cleveland el afroamericano de la serie es una mofeta hedionda (racismo), o cómo se vapulea a Mort, el farmacéutico judío (antisemitismo).

video

Copyright 2009 Fox Broadcasting Corporation

En fin, una vez más, Seth McFarlane, creador de la serie, apuesta por una gran calidad técnica en sus dibujos, sin renunciar un ápice a ninguno de los tópicos que hacen de esta serie la más irreverente de todas las que se hayan emitido jamás en televisión para un segmento de audiencia como es el público adulto.

Disponible en versión original (y con una ip americana, cachislá!) en http://www.fox.com/fod/play.php?sh=familyguy y probablemente a partir de enero en La Sexta o Fox (cable).

viernes 2 de octubre de 2009

And the winner is...

Tokio!
Why?
* Porque su proyecto es más serio y detallado que ninguno.
* Porque se está poniendo de moda en el CIO el repetir ciudades que ya fueron sedes por no pillarse los dedos con novedades (sus delegados son gente que pasa de los 50 y por lo tanto reacios a cambios o sorpresas).
* Chicago sólo tiene el factor obama detrás y en USA no están ahora para fiestas en plena recesión.
* Río es una de las ciudades más caóticas e inseguras de america latina: antes que a ellos se lo darían a Montevideo o Santiago de Chile, ciudades más seguras y/o tranquilas.
* Madrid no, porque las reglas no escritas se cumplen más que las escritas, y dos olimpiadas seguidas en un mismo continente es una idea que no cuaja en mentes tan conservadoras como las de los miembros del CIO.
* Así que, mejor esperar a 2020, y enlazarlo con un mundial de futbol en España en 2018 o en 2022.

lunes 21 de septiembre de 2009

Subidón de Hierba

No os lo creeréis, pero ya han pasado más de 48 horas desde el partido del sábado, y aún tengo el olor del césped de Riazor incrustado en la pituitaria. Un césped que he tenido el privilegio de pisar por primera vez en mi vida durante un partido oficial, para llevar a mi hijo a que se hiciera la foto con el Depor. Tiene su coña: 29 años y 12 días después de aquél 7 de Septiembre de 1.980, Depor 3 - Ensidesa de Avilés (ya desaparecido) 0. Y la verdad, y no me da vergüenza decirlo, aún me tiemblan las piernas: menudo subidón.


Jorge Valdano, nuestro Pedante de Guardia del fútbol español, hablaba del miedo escénico del Bernabéu para justificar cómo los rivales que llegaban en aquellas eliminatorias de Copa de Europa de los años 80 con una renta que creían holgada para eliminar al Madrid, se arrugaban y acababan cayendo devorados por el estrépito de una grada que parecía devorarlos sin pelar, y lo que es peor, sin anestesia. Pues el césped de Riazor transmite esa misma sensación, a pesar de que el sábado eran sólo (maldita sea) 17.000 almas las que rodeaban el césped, a mí me pasó. Se te encoge el alma y hasta el ombligo, y para alguien como yo que ya se ha metido entre pecho y espalda quizás más de 600 partidos en esta bendita casa, subir por el túnel de vestuaros con tu hijo de la mano y llegar al césped, aunque ni tú ni tu hijo sean los que vayan a jugar o a decidir el resultado final, si no a compartir unos breves momentos con los que defienden tus colores y tu forma de sentirlos, es algo que no se puede expresar fácilmente con palabras.


Que sí, que a mí me hacía más ilusión que a mi hijo pisar el césped y hacerse la foto con los jugadores, pero esa es también una forma de implicarle y hacerle compartir algo para mí (y me imagino que para los que tengáis la infinita pacienia de leer esto) muy especial, algo sin lo que yo no sabría explicarme a mí mismo. Una camiseta, un club, un colectivo detrás, una historia de tristezas y frustraciones primeras que dieron paso a triunfos y alegrías posteriores. Pero también poder contemplar la cara de aquellos niños, algunos grandes, otros pequeños, unos más conscientes que otros de lo que estaban viviendo, te hace pensar en el futuro y seguir animando, seguir apoyando para que los que vengan detrás vean lo que un día fuimos capaces de hacer y mantengan viva la llama, la ilusión y que intenten emular y conseguir en mayor o menor medida, lo que hemos sido capaces de conseguir los privilegiados que nos ha tocado vivir este tiempo tan maravilloso.

Que así sea: no dejemos que la llama se apague. Amén.

Copyright foto www.riazor.org