viernes, 26 de junio de 2009

Ídolos caídos, Juguetes rotos

Hola a Tod@s:

La verdad es que hace tiempo que quería hablar de este tema, y el pase a otra dimensión de Michael Jackson me ha dado la excusa perfecta para hablar del tema, que no es otro que el precio (o la Factura) que la fama pasa a mucha gente.
El caso de Michael Jackson es, sin duda, la máxima expresión de lo que puede llegar a suceder a quien, queriéndolo o no, se topa con un éxito abrumador. Un muchacho condicionado por un padre abrumador y quizás abusador, que esclaviza y aplasta la personalidad de él y sus otros cuatro hermanos desde joven, la fama y el dinero llegado a espuertas han hecho de Michael Jackson un trapo, un juguete roto al que sus extravagancias le han pasado un precio que ha terminado con su vida.
Y la pregunta es ¿cómo afrontar esa marea que a una persona le entra por la puerta de su casa de sopetón o no? No es un tema fácil, y no siempre es fácil asumir la montaña que se te viene encima, soportando la presión y la renuncia a muchas cosas, entre ellas tu vida privada y la de los que te rodean, la “trouppe” de aduladores y/o aprovechados, la presión mediática, etc. Hay que tener no sólo cuajo, sino también, creo yo, inteligencia para no ser devorado por lo que se te echa encima, y ponerse en manos de psicólogos o asesores que te ayuden a sobrellevar el éxito, porque tan mala es la euforia como la depresión.
Y eso es lo que creo que le ha pasado a Jackson, que ha sido devorado por sus propios demonios y que me temo que en ningún momento pensó en pedir ayuda. Casos de esos no sólo ha habido en el mundo de la farándula, sino también en algo que nos es más próximo a todos como es el fútbol, y su caso extremo: Maradona, una vida y un prestigio echados a perder por lo que sucedió fuera de la cancha, y un rumbo difícil ahora de enderezar, a pesar de su flamante cargo de seleccionador de Argentina.
¿Otro ejemplo más cerca todavía? Diego Tristán, un caso que todos conocemos y del que no hay más que hablar, pues aún está muy reciente en la mente de todos los deportivistas. Por eso, estoy convencido de que una de las pocas cosas buenas que dejó Caparrós de legado en el Depor fue, que cuando subieron chavales al primer equipo, se les asignó a una psicóloga para que asumieran el cambio tan brutal que supone pasar de no ser conocido por nadie a que toda una afición te apoye pero también mire con lupa todos tus movimientos dentro y fuera del campo, y más a una edad en la que la mayoría de edad es en muchos casos, sólo legal y no mental.
Inteligencia, cuajo y ayuda: la fórmula para asumir la fama y todos sus privilegios y esclavitudes... para que veáis que en esta vida ni siquiera la fama es fácil.














3 comentarios:

Animaliño dijo...

Só por mesturar nun mesmo post a Jacko, M(eta)dona e Tristán mereces entrar no Olimpo dos blogs!!

Excelente post, posiblemente o mellor que che lin ata agora, e non por demérito dos demais.

villaverde 93 dijo...

Una pena que ciertas personas acaben así =(

Saludos FM =)

Planeta Riazor

El Rincón Del Ojeador

Princi dijo...

Moi bo post. Moi ben tratado o tema de Jackson levandoo por esos termos que tratas no artigo.