Que así sea: no dejemos que la llama se apague. Amén.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Subidón de Hierba
Que así sea: no dejemos que la llama se apague. Amén.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Apocalipsis (Nunca más)
viernes, 28 de agosto de 2009
Llévatelo, Señor
miércoles, 22 de julio de 2009
Cerrado por reformas... y por vacaciones más adelante
Esto se cierra por motivos que no vienen al caso, por reformas y más adelante por vacaciones.
Como decía Farruco, "disimulen las molestias". Un saludo a todos/as.
sábado, 4 de julio de 2009
Los números de los dorsales no me gustan
¿Qué tal si fueran así?
Frente a un diseño muy audaz, unas letras sobrias, y sobre todo VISIBLES, no vaya a pasar como con las primeras camisetas de Canterbury, que con el amarillo no se veían, sobre todo los miopes como el menda...martes, 30 de junio de 2009
Ese pequeño punto azul...
Hola a todos!
Ayer, el amigo Diego (por cierto, no os perdáis su gué, http://www.diegofranco.netfirms.com/ ), me ha enviado esta pequeña joya de la sonda Voyager2, enviándonos una foto de La Tierra vista desde más allá de Neptuno y a punto de rebasar los confines conocidos del Sistema Solar, un pequeño vídeo relatado por el ya desaparecido pero inolvidable científico Carl Sagan.
La verdad es que, por encima de los ZoPencos y/o pusilániMes Reconocidos que nos reodean y/o gobiernan, se te encoge el ombligo al pensar los insignificantes que somos; perdidos en un Universo en el que hasta ahora somos la única forma de vida que conocemos, a la espera de que algún día establezcamos contacto con otras Tierras, otros mundos, otras civilizaciones (esperemos que no con otros Reales Madrides, qué miedo, Diosssss).
Merece la pena pararse los pocos minutos que dura y reflexionar sobre los que somos y no somos. Que lo disfrutéis. Un saludo.
viernes, 26 de junio de 2009
Ídolos caídos, Juguetes rotos
El caso de Michael Jackson es, sin duda, la máxima expresión de lo que puede llegar a suceder a quien, queriéndolo o no, se topa con un éxito abrumador. Un muchacho condicionado por un padre abrumador y quizás abusador, que esclaviza y aplasta la personalidad de él y sus otros cuatro hermanos desde joven, la fama y el dinero llegado a espuertas han hecho de Michael Jackson un trapo, un juguete roto al que sus extravagancias le han pasado un precio que ha terminado con su vida.
Y la pregunta es ¿cómo afrontar esa marea que a una persona le entra por la puerta de su casa de sopetón o no? No es un tema fácil, y no siempre es fácil asumir la montaña que se te viene encima, soportando la presión y la renuncia a muchas cosas, entre ellas tu vida privada y la de los que te rodean, la “trouppe” de aduladores y/o aprovechados, la presión mediática, etc. Hay que tener no sólo cuajo, sino también, creo yo, inteligencia para no ser devorado por lo que se te echa encima, y ponerse en manos de psicólogos o asesores que te ayuden a sobrellevar el éxito, porque tan mala es la euforia como la depresión.
Y eso es lo que creo que le ha pasado a Jackson, que ha sido devorado por sus propios demonios y que me temo que en ningún momento pensó en pedir ayuda. Casos de esos no sólo ha habido en el mundo de la farándula, sino también en algo que nos es más próximo a todos como es el fútbol, y su caso extremo: Maradona, una vida y un prestigio echados a perder por lo que sucedió fuera de la cancha, y un rumbo difícil ahora de enderezar, a pesar de su flamante cargo de seleccionador de Argentina.
¿Otro ejemplo más cerca todavía? Diego Tristán, un caso que todos conocemos y del que no hay más que hablar, pues aún está muy reciente en la mente de todos los deportivistas. Por eso, estoy convencido de que una de las pocas cosas buenas que dejó Caparrós de legado en el Depor fue, que cuando subieron chavales al primer equipo, se les asignó a una psicóloga para que asumieran el cambio tan brutal que supone pasar de no ser conocido por nadie a que toda una afición te apoye pero también mire con lupa todos tus movimientos dentro y fuera del campo, y más a una edad en la que la mayoría de edad es en muchos casos, sólo legal y no mental.
Inteligencia, cuajo y ayuda: la fórmula para asumir la fama y todos sus privilegios y esclavitudes... para que veáis que en esta vida ni siquiera la fama es fácil.


